martes, 16 de septiembre de 2008

Defecto congénito

Siguiendo con esta pequeña locura de tirar piedras contra mi propio tejado (yo también soy "la gente"), y tras el éxito de mi primer post (cero comentarios), quiero hablaros acerca una de las muchas cosas que no me gusta de la gente. Es, sin duda, un defecto congénito sin cura posible, que está tan grabado a fuego en nuestro código genético como tener dos brazos y dos piernas. Me refiero a la temible, e incurable, enfermedad que todos padecemos conocida como "necesidad de tener razón", o en casos más graves y terminales "necesidad de tener razón por mis cojones".

Síntomas: ardor de estómago, malestar general, vísceras pa'arriba y pa'abajo, excesivo riego sanguineo en la cabeza (solemos ponernos 'coloraos'), hinchazón de las venas, ganas de cagarse en todo lo que se menea, gruñidos... los síntomas pueden ser infinitos, dependiendo de la persona. Lo que no suele cambiar es la causa. Estos síntomas aparecen siempre que alguien (da igual quién sea) tiene razón y nosotros no.

La ciencia parece haber demostrado que no todo es genética. Recientemente se hicieron experiementos con ratas y ratones en este sentido. Al parecer, quitaron las crias de ratones, que no suelen ocuparse de sus crias y las dejan de la mano de dios al nacer, y se las pusieron a mamá rata, que estas, por lo visto, sí que se ocupan de sus crias. El caso es que la rata, creyendo que eran suyos, crió a los ratoncitos. ¿Qué creeis que pasó cuando esas crias de ratones se hicieron mayores y tuvieron sus propias crias?, pues, sencillamente, que criaron a sus crias tal y como los hizo su mamá rata, y mandaron a tomar por culo millones de años de herencia genética "ratonera". Sí, aceptémoslo. Se nos ha ido a tomar por culo la excusa perfecta de "qué quieres que haga, yo soy así. Es genético". No, señor mío. Eres lo que eres y haces lo que haces porque te sale de los cojones. Podemos cambiar.

Hay que reconocer, volviendo al tema de nuestra "enfermedad", que se pierden muchísimas buenas ideas por nuestra dichosa manía de tener que llevar la razón por huevos. No escuchamos a nadie. Es como si a quien nos dijera que "dos y dos son cuatro" le contestáramos que "dos por tres son seis". Conversación de besugos a todas luces, pero no importa, porque lo realmente importante es que yo tenga la razón y tú no.

Y esto se aplica en todos los terrenos, e incluso con la gente que más quieres. Pongamos por caso, digamos, un "hay que tomar esta salida de la autovía" que le dices a tu pareja. "No, hay que tomar esta otra". "Que no, coño, ¡que es esta!". "¿Qué cojones dices? Es la otra, gilipollas"... y así hasta el infinito. Ahí es cuando empiezan a brotar estos síntomas detallados al principio. Y estamos hablando de dos personas que se quieren, imaginad dos que se caen mal.

Y luego hay que ver qué "hijoputa" que somos. Sí, tan duro como suena. Somos la única especie que sirve la venganza en un plato frío. Ya en sí misma la frase "la venganza es un plato que se sirve frio" es más hijaputa que una apendicitis. Porque, decidme, ¿hay algo más hijoputa que los "conques"?. Tenemos que tener razón por cojones, y si no, pues somos capaces de esperar todo lo que haga falta (a veces años y años, como en el Conde de Montecristo) para consumar nuestra venganza, y acercarnos y decir "conque decías que había que invertir en esta empresa, eh?". Y nos quedamos tan anchos. Tiene su explicación médica, no creais. Hasta que no nos acercamos hasta fulano para atizarle con un "conque", no nos sentiremos realmente aliviados de los síntomas de esta enfermedad. ¿Se puede ser más cabrón?.

Creo que deberíamos escuchar más. Y todos a una, como en Fuenteovejuna, y de vez en cuando meternos el orgullo por el culo, aunque esto es muy dificil, si no imposible.

En fin, que tengo razón ¡y vosotros no!. Y si no, ¡que os follen!

2 comentarios:

Yedra dijo...

Pues yo te doy la razón en una cosa, en que la tengo yo!, Por cojones!. Jajaja
No creo que tienes razón en la mayoría, y que es una asignatura pendiente de muchos vosotros.
Un besazo, y bienvenida!
Me gustaría que te pasaras por nuestro blog, a ver qué te parece.
Yedra

No me gusta la gente dijo...

¡Hola, Yedra&Yago!
Gracias por la visita y por la bienvenida!. Sois los primeros en comentar, y, como en todo, la primera vez siempre es especial :-)

Enhorabuena por el blog. Me gusta... Me pienso pasar de vez en cuando por él.

Gracias otra vez, pareja.